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Mujeres puertorriqueñas en la Ciencia y Tecnología

by Greetchen Díaz Muñoz y Patricia Ordoñez Franco | Feb 06, 2020

De Invisibles a Súpervisibles 

Patricia Ordoñez Franco, Profesora en Computer Science de la Universidad de Puerto Rico

Cuando tuve 16 años tomé mi primer curso de programación. Era en “Basic” y me fascinó porque involucraba mucha lógica. Era como la matemática y la lógica escrita. De pequeña pasaba horas practicando matemáticas y hablando de filosofía. Mi meta era aprender cinco idiomas antes de los 25 y me preguntaba si esto contaba como un idioma aunque era para comunicarse con las computadoras. Duraba horas tratando de resolver un problema y ni me daba cuenta de que ya eran las 2 o 3 de la mañana. Fui muy afortunada en estudiar en una escuela de secundaria de mujeres que se especializaba en las ciencias y matemáticas donde había un curso de programación.

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Pasando 2 años al futuro, me encuentro en la Universidad de Johns Hopkins tomando un curso llamado Mini-Computers, donde éramos aproximadamente 100 estudiantes de los cuales no habíamos más de 7 mujeres. Me preguntaba por qué no había más mujeres, ¿será que las mujeres no son buenas en computadoras? Cuando el profesor hablaba de los avances que se habían hecho en computación, nunca mencionaban a una mujer. Era como si las mujeres en la ciencia de cómputos no hubieran existido. A mitad del curso, el profesor explicó un tema que no entendí y le hice una pregunta. Su respuesta me cayó como un vaso de agua fría, me dijo: “tú ya deberías saber eso” delante de toda la clase. Ese día pensé que nunca iba a ser exitosa en la computación y decidí cambiar de especialización. 

Lo que no sabía en esa época, era que el porcentaje de mujeres en computación era de un 37%, y tampoco sabía el rol tan importante que habían tenido las mujeres en el desarrollo de la ciencia de cómputos. Por ejemplo: 

1) Fue una mujer la que imaginó y documentó un programa que le diera instrucciones a una computadora para hacer procesos más allá de los cálculos matemáticos (Ada Lovelace). 

2) Fue un grupo de mujeres que implementó la primera computadora (Eniac Programmers). 

3) Fue una mujer la que inventó la primera compiladora (Grace Hopper). 

La compiladora es la herramienta que hace que uno escriba un programa en un idioma de programación y lo convierta en instrucciones para la computadora. Grace Hopper me inspiró en seguir adelante con mis estudios de computación. Ella era profesora de matemáticas en la Universidad de Vasar en New York, una universidad solo de mujeres (como mi escuela secundaria) y ella comenzó a trabajar en ciencia de cómputos a los 38 años, la misma edad que tuve cuando regresé a mis estudios de doctorado en ciencias de cómputos (16 años después de haberme graduado de la universidad). En esos tiempos, entendí que existían mujeres en la ciencia de cómputos, pero no tenían el reconocimiento que merecían, eran “invisibles”.

Tampoco sabía que en el año en que tomé ese curso de Mini-Computers (1985), acababan de salir las primeras computadoras personales de Apple (1984) y la Universidad de John Hopkins estaba comenzando el programa académico de ciencia de cómputos. No fue hasta que me entrevistaron en NPR (National Public Radio) en el 2014 que pude entender el por qué habían tantos hombres en mi salón de clase. La entrevista se llama “When Women Stopped Coding”, y descubrieron que las compañías tecnológicas comenzaron a inundar las redes de televisión con propagandas de cómo las computadoras eran para los nenes, y que le decían a los consumidores que debían comprar una computadora para sus hijos. Lograron invisibilizar a la mujer. 

En el 2006, cuando estaba en mi segundo año de escuela graduada, fui a la conferencia llamada Celebration of Women in Computing, y allí fue cuando conocí a un grupo de 16 mujeres latinas en la computación y se formó Latinas in Computing. La conferencia era de 900 mujeres y solo había 16 latinas. Aunque estuve feliz de conocerlas y nos volvimos muy buenas amigas, todavía sentía que éramos invisibles. Sentía que las duras en la ciencia de cómputos eran mujeres blancas. 

No fue hasta que conocí a una educadora en la conferencia llamada Tapia Celebración of Diversity in Computing en 2009 que conocí a alguien quien me podía explicar el por qué había tan pocos latinos, afro-americanos y mujeres en computación. Ella se llamaba Jane Margolis y estaba presentando su libro Stuck in the Shallow EndEducation, Race, and Computing. Allí ella describió su investigación en tres escuelas de Los Angeles. Habló de los programas de ciencia de cómputos para explicar el porqué en una cuidad con más de 70% de latinos no había latinos, afro-americanos y mujeres tomando los exámenes de Advanced Placement en Ciencia de Cómputos para recibir crédito por sus cursos a nivel universitario. Ella encontró que en las escuelas mayormente latinas y afro-americanas habían computadoras, pero no tenían un currículo rigoroso, mientras que la escuela mayoríamente blanca tenía ambos. Aprendí acerca de los términos de Stereotype ThreatImposter SyndromePreparatory Privilege y por fin comencé a entender porqué los latinos y las latinas en particular estaban invisibles en el campo de la computación – la falta de acceso a un currículo rigoroso en la ciencia de cómputos y a maestros que lo podían enseñar. ¿Qué quiero decir con esto? Un currículo riguroso te prepara para ser un creador de tecnología y no sólo un usuario de esta. Por lo tanto, seguimos invisibles en la computación. 

Por esa razón, cuando llegué a Puerto Rico una de mis metas era implantar un currículo rigoroso en las escuelas de Puerto Rico y llegar a mujeres y niñas para decirles que no podemos seguir invisibles y que necesitamos integrarnos a la ciencia de cómputos porque si no, otros van a crear aplicaciones para nosotras sin consultarnos. También es importante porque te enseña a resolver problemas grandes que pueden tener un impacto enorme no importa el campo que estudies. Te enseña a no intimidarte al tomar un problema grande sino descomponerlo en problemas más manejables que puedes resolver. Esto se llama el pensamiento computacional. Te enseña a no rendirte ante lo difícil, porque igual a aprender un idioma hablado, aprender un idioma de programación requiere aprender otro vocabulario, otra gramática, otras idiosincrasias y otras perspectivas. El idioma de programación no es hablado y solo hay cerca de 10 patrones gramáticos que requieren ser aprendidos. Requiere paciencia, tiempo, disciplina y creer en uno mismo, lo cual te hace crecer como persona. 

En el 2016 fui a ver la película, Hidden Figures, donde llegué a entender la otra razón por la cual somos invisibles en la computación. La película muestra la historia de las mujeres computadoras de NASA que eran mayormente afro-americanas y matemáticas. Me tocó mucho esa historia y me identificaba mucho con la que era fuerte en las matemáticas que mandaron a una escuelas especializada en STEM para niñas cuando era chiquita. Me llegó tanto al alma que lloré en muchas partes de la película porque diferente a ella me dejé intimidar y no seguí adelante en el campo cuando me discriminaban. La película muestra muchas de las prácticas que ocurren en ciencia cuando una mujer hace un buen trabajo y otros (hombres y mujeres) toman el crédito por él. Desafortunadamente, esto pasa con demasiada frecuencia en la ciencia. Mantiene a las mujeres invisibles y por eso se llama la película “Hidden Figures.” Hay esfuerzos para promover a las mujeres y las niñas en ciencia de cómputos a nivel nacional en los Estados Unidos como ACM-W North America, CRA-WP, NCWIT, ECEP, CS4All, Girls Who Code, Black Girls CODE, y muchos más. En Puerto Rico, existe WomenTechOver y otros más.

Termino este blog con una petición y unas buenas noticias. La petición… No sean invisibles. No se intimiden. Sean valientes y tengan el coraje de luchar por esto. Métanse a los clubes de cómputos o ciencias y hagan lo que necesitan para aprender a programar o crear algo en ciencia o ingeniería. Afiancen y mantengan la confianza en sí mismas. Las buenas noticias… Hay un grupo de mujeres de industria, organizaciones sin fines de lucro, y academia en Puerto Rico uniéndonos para hacer que no continúen invisibles en la computación sino, todo lo contrario, se hagan súper visibles. ¡Alístense para el 2020 que va a ser el año de las mujeres en STEM + Computing en Puerto Rico! 

¿Nuestro primer evento? Una Conferencia de Mujeres en Ciencia de Datos el 2 de marzo. Anótenlo en sus agendas. Ya pronto les daremos más detalles. 

 

De niñas líderes, a mujeres en la ciencia

Greetchen Díaz Muñoz

Embajadora IF/THEN, Asociación Americana para el Avance de la Ciencia 

Directora, Programa de Educación en Ciencia y Alianzas Comunitarias, Ciencia Puerto Rico


El próximo 11 de febrero se celebra El Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia. Este día, que reconoce el papel crucial de las mujeres y las niñas en la ciencia y la tecnología, se celebra desde el año 2016 por medio de una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Algunos de los puntos más relevantes de esta resolución, en mi opinión, son la promoción de (1) una participación plena e igualitaria para las mujeres y las niñas, tanto en su educación, como el entorno de su empleo y (2) la participación plena en la toma de decisiones en la ciencia por parte de las mujeres y las niñas. 

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Este reconocimiento sobre el rol fundamental de las niñas y las mujeres en la ciencia, así como de las condiciones que deben cumplirse para ello, llegan bastante tarde en la historia de la humanidad. Para que tenga una idea, la llamada Revolución Científica (un período enmarcado dentro de acontecimientos y descubrimientos científicos liderados según la historia, SOLO por hombres) ocurrió predominantemente entre los siglos 16 y 17 ¡y vamos por el siglo 21! Entonces, no hay que ser muy expertos y expertas para darnos cuenta de que a nivel global, todavía las niñas y las mujeres, enfrentan un sinnúmero de situaciones y obstáculos que no permiten su plenitud en la educación, el empleo y la toma de decisiones de esta sociedad. 

 

Ahora pregúntese: ¿Qué tal le va en este tema al archipiélago borincano? Sepa usted, que en Puerto Rico, a diferencia de la gran mayoría de los países en el mundo (incluyendo a los Estados Unidos), existe un gran interés de las niñas y jóvenes universitarias hacia las disciplinas científicas. Basta con ver los salones de clase en las universidades para comprobarlo. Sin embargo, sí existen algunas excepciones muy notables en disciplinas como las ciencias de cómputos, la física, las matemáticas, y algunos tipos de ingeniería, entre otras. La poca participación de las niñas y jóvenes universitarias en estas disciplinas, se ve claramente reflejada en el espacio laboral y empresarial en Puerto Rico, donde los espacios de trabajo de dichas disciplinas son dominados por hombres. Aún en disciplinas que han sido más atractivas para niñas, se puede ver algunas brechas en la retención de mujeres en estas carreras y en la cantidad de mujeres en posiciones de liderato y toma de decisiones. 

 

¿Qué hay que cambiar? Francamente, de todo. No hay una sola solución, pero algo de lo que estoy segura es que exponer a las niñas a las ciencias y motivarles a seguir una carrera, NO es suficiente. Si bien esto es y seguirá siendo muy necesario, es importante que le brindemos a las niñas herramientas que le permitan elevar sus capacidades al máximo, más allá del conocimiento, pero en la ejecución. Con eso en mente, nació el proyecto de niñas embajadoras Semillas de Triunfo, de Ciencia Puerto Rico. Liderando ese esfuerzo, he sido testigo del potencial de impacto de nuestras niñas. El proyecto les ha brindado la oportunidad de llevar a cabo actividades científicas, de visitar laboratorios, de conocer otras niñas y a decenas de mujeres en la ciencia, modelos a seguir. Sin embargo, lo más importante, a mi juicio, que hemos hecho por ellas, es pedirles que desarrollen y practiquen destrezas de liderazgo al llevar a cabo un proyecto de divulgación científica en sus escuelas o comunidades. El resultado hoy: más de 140 proyectos que han logrado impactar a casi 13 mil personas en todo Puerto Rico y cientos de niñas que luego de pasar por esta experiencia se sienten más atraídas hacia una carrera científica y se sienten más seguras de sí mismas y del rol que pueden tener en la ciencia, la innovación y el emprendimiento. A UNA NIÑA SEGURA, NO LA DETIENE NADA NI NADIE. Por esta razón, debemos continuar abriendo el camino de las niñas líderes, que serán nuestras mujeres en la ciencia.  

 

 

Enlaces relacionados:

Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia 2020 

IF/THEN

Semillas de Triunfo - de actividades de educación y sensibilización pública a fin de promover la participación plena y en condiciones de igualdad de las mujeres y las niñas en la educación, la capacitación, el empleo y los procesos de adopción de decisiones en la ciencia, eliminar toda forma de discriminación contra la mujer, incluso en las esferas de la educación y el empleo, y sortear las barreras jurídicas, económicas, sociales y culturales al respecto mediante, entre otras cosas, la promoción del establecimiento de políticas y planes de estudio en el campo de la ciencia, incluidos programas escolares, según corresponda, para alentar una mayor participación de las mujeres y las niñas, promover las perspectivas de carrera de las mujeres en la ciencia y reconocer los logros de las mujeres en la ciencia.